Puestos a hablar de vacaciones, las mejores de mi vida fueron de chaval en
El
pueblo de mi padre, Almendralejo, en
badajoz.
Todos los dias ibamos a bañarnos al
rio y a
pescar ranas y barbos.
No parabamos en todo el dia.
Aquello si que eran deprtes de riesgo, con la
bicicleta sin frenos.
Nos tirabamos una cuesta abajo tres montados en la misma bici.