¿Cómo, qué ya no te acuerdas moza recia? ¡Pero si pasaba hace poco! Los muchachos, dejábamos la escuela apenas teníamos algo de fuerza en los brazos para empuñar herramientas. No es que nuestros padres quisieran que no estudiáramos no, lo que pasaba es que lo poco que podíamos aportar hacia falta en casa. Los de mi quinta e incluso de las anteriores lo teníamos claro. Siempre mirábamos al Norte. Los tres Pirineos, Francia, Alemania, Suiza, también las costas y los madriles. ¡Qué tiempos tía! Aprendimos ... (ver texto completo)