Aquí respetamos a todo el mundo, hable en el idioma que hable. Mis padres son andaluces, no hablan catalán y jamás han tenido ningún problema. Iros con el cuento a otra parte. Aquí se vive genial, seas de donde seas. Cada uno con su idioma, religión e ideas políticas. Si de algo me siento orgullosa es de que ante todo somos TOLERANTES. Montse.