Una tarde bajó a la playa una mujer extraordinariamente bella, seguida por un chiquillo de unos ocho años, calculo, y por una mujer vestida de negro: la sirvienta. Llevaban bolsas de bocadillos del Hotel Imperator, y supuse que el chico pasaba la mayor parte de su vida en hoteles. Era digno de lástima.
La criada sacó algunos juguetes del montón que llevaba en un macuto. Todos parecían poco apropiados para la edad del niño: un cubo de playa, una pala, algunos moldes, un balón hinchable y unas arcaicas ... (ver texto completo)
La criada sacó algunos juguetes del montón que llevaba en un macuto. Todos parecían poco apropiados para la edad del niño: un cubo de playa, una pala, algunos moldes, un balón hinchable y unas arcaicas ... (ver texto completo)
Tenga usted paciencia, Sr. Romerales; quizá esa bella mujer se digne en, breve, a comprobar si ese castillo, que con tanto interés ha construido, se mantiene en pie. Ese será el momento de entrar en acción y poner en práctica su consabida y eficiente táctica militar.
Sin embargo, con todo mi respeto y pidiéndole perdón por tal osadía, tengo que reprocharle que, como militar, ha pecado de falta de vigilancia; pues ha dejado su espalda denuda e indefensa a un posible ataque por mar, quizá, desde un ... (ver texto completo)
Sin embargo, con todo mi respeto y pidiéndole perdón por tal osadía, tengo que reprocharle que, como militar, ha pecado de falta de vigilancia; pues ha dejado su espalda denuda e indefensa a un posible ataque por mar, quizá, desde un ... (ver texto completo)