La niña paseaba por la
playa, era una tarde de
primavera, los rayos del sol parecían despertarse del letargo del
invierno.
Una leve brisa acariciaba sus mejillas, se detuvo, había escuchado su nombre…
La llamaba su hermano, el muchacho se encontraba sobre una
roca, el
agua rozaba la parte baja de esta.
Ven, mira, en esta roca me gustaría tener mi
castillo.
La verdad es que aquel muchacho, con sus pantaloncillos remangados hasta la rodilla, su camisa algo desgarrada y anudada en la cintura, mas
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