¡Tres que sí y uno que no!
De momento voy a realizarme porque si no me voy a terminar emocionando y todo.
O no
Y ¿pa' qué quiero que me regalen esas marranadas que las sirven a los clientes por no tirarlas? Usté deme de eso colorao de ahí que humea que da gloria, me lo cobra a un precio razonable y me lo sirve pronto, que tenemos que irnos al siguiente bar.
Aquí te hielas de frío si te arrimas a la barra de cualquier bar y te sacan (eso sí, dao) unos kikos o unos chochos típicos de Salamanca.
Por no hablar de los callos del Alejandro (es que el del Tupinamba es mu bobo), de los tiberios o de los morunos de la zona de Los lobos.
Eso pa'l almuerzo, a media mañana, que pa' la hora de los vinos de la tarde no dejará de haber, cerca de casa, un barito acogedor, donde se empeñen las gafas al entrar y huela a panceta a la plancha que trasmine.
Pues si bajan las temperaturas ya se sabe: un palico más a la lumbre, un choricico asado en el borrajo y una jarrica de vino... Y, luego, un rato a correr pa' La Capilla.
Buenas noches pasaba por aqui y entre a saludaros, ya veo que entre las reflexiones y los pensamientos positivos estais todos muy superiores. Un beso
Bueno, hasta otro ratico, que hay que producir
Pues a mi el nombre de Ocalam me gusta, ya véis
ZAMORA EN LA HISTORIA MÁS ANTIGUA
La ciudad fue fundada a inicios de la Edad del Bronce, siendo posteriormente ocupada durante la Edad de Hierro por el pueblo celta de los vacceos, que la denominaron Ocalam. El asentamiento inicial se produjo en la almendra delimitada por el Castillo y la costanilla de San Ildefonso, un emplazamiento estratégico al tratarse de una meseta rocosa defendida por el río Duero, en la que se ubicó un castro. 4

El poblamiento se mantuvo durante el Imperio romano. De ... (ver texto completo)
Se trata de un artículo de viaje escrito por un tal Carmelo Jordá en Libertaddigital.
No os paso los ciento y pico comentarios que surgen como consecuencia de este artículo porque no merece la pena transcribir la discusión (que no debate) sobre si Zamora es de León o de Castilla y Pucela el centralismo autonómico y bla, bla, bla...
Continuemos por una vida cultural más animada de lo que podía parecer, con la Fundación Rei Afonso Henriques como estandarte pero también, aunque no estemos en ese momento especial del año, con el Museo de la Semana Santa y su espectacular imaginería.

Y terminemos por un atardecer en el viejo castillo, cercano a la Catedral (por cierto, no se preocupen por su ausencia: de ella hablaremos otro día) y que nos ofrece una visita más que interesante, no sólo por su propios viejos muros de piedra; o ... (ver texto completo)
Si todavía necesitan motivos para viajar a Zamora no se preocupen que les doy alguno más: para empezar la comida, es ciudad en la que la buena mesa es tradición y, cómo lo mejor de una buena tradición es mantenerla, hay varios restaurantes en los que disfrutarla.

Buenas carnes, platos contundentes de cuchara, pescados con tradición como el bacalao a la tranca (delicioso en el Asador Mariano) y también algunas mesas en las que disfrutar de platos un poco más sofisticados, como los boletus con foie ... (ver texto completo)