mira que yo no me acuerdo de nada
Solo tienes que decirnos quién eres y nosotros te lo recordamos. Pero te has empeñao en guardar el secreto...
Ayer hablé con Paco y me dio envidia porque estaba esperando a mi tía Petra y a Emilia pa subir a la ermita. ¡Y Choni y yo dando patadas por un secarral que da asco verlo!
Bueno, miento una miaja, porque hay alguna zona por la que todavía se puede pasear pero no es como por Malva. ¡De manera ninguna!
mira que yo no me acuerdo de nada
se dice bien
Ayer hablé con Paco y me dio envidia porque estaba esperando a mi tía Petra y a Emilia pa subir a la ermita. ¡Y Choni y yo dando patadas por un secarral que da asco verlo!
Hay que jubilarse pa eso.
mira que yo no me acuerdo de nada
Lo dices tú. Porque no reparas que si no...
O te quedabas cociendo pan.
Ayer hablé con Paco y me dio envidia porque estaba esperando a mi tía Petra y a Emilia pa subir a la ermita. ¡Y Choni y yo dando patadas por un secarral que da asco verlo!
mira que yo no me acuerdo de nada
Hombre Viriato. ¿Tú con quién iba a espigar?
mu buenas
El sol "nuestro" tiene que bajar un poco más que el de ahí arriba, pero nos está dejando dar unos buenos paseos este verano. Me callaré no sea que de en calentar y se escoñe como esperamos.
Aquí tampoco nos podemos quejar, quitando esos días atrás que hizo un calor temeroso, vamos menos mal.
Le díría: ¡Esmanao, que eres un esmanao!
Eso como mínimo.
Di quiá una miaja, cuando baje el sol, saldremos a dar una vuelta, y si se tercia tomar una caña.
El sol "nuestro" tiene que bajar un poco más que el de ahí arriba, pero nos está dejando dar unos buenos paseos este verano. Me callaré no sea que de en calentar y se escoñe como esperamos.
De mi calle nos juntábamos, y seguro que me dejo a alguien: Nosotros cuatro, Félix y Manoly, Marina y Belén, Manuela, Concha y Ángel, Gapi, y algún agregao más del castillo como Lola. Un montón. Pero es que entonces había muchísimo personal.
Me acuerdo una vez que nos pegamos un madrugón grande, pa ir a espigar un montón de muchachos y muchachas, todos de la calle La Puebla, que había unos pocos. Mi hermana como era la mayor, iba un poco al cargo de nosotros y de Félix y Manoly. Fuimos a levantarlos, pues estaban solos ya que tio Félix y tia Tere se habían levantado antes y estaban a acarriar. No andaba malo Felixín calentando un tazón de porcelana blanco con leche, al fuego del butano, directamente. Tú verás lo que tardó el tazón en ... (ver texto completo)
Le díría: ¡Esmanao, que eres un esmanao!