La matanza, en peligro de extinción en Zamora:: PÁGINA Nº 5
La llegada de la pandemia y los confinamientos llevó a muchas de las familias, integradas por personas de la tercera edad, a renunciar a cebar sus marranos durante la primavera y el verano ante la incertidumbre de si podrían contar con los hijos para la matanza. Llegado el otoño y el invierno los sacrificios realizados en los meses de noviembre y diciembre se situaron bajo mínimos históricos, situando a las matanzas al borde del precipicio ... (ver texto completo)
La llegada de la pandemia y los confinamientos llevó a muchas de las familias, integradas por personas de la tercera edad, a renunciar a cebar sus marranos durante la primavera y el verano ante la incertidumbre de si podrían contar con los hijos para la matanza. Llegado el otoño y el invierno los sacrificios realizados en los meses de noviembre y diciembre se situaron bajo mínimos históricos, situando a las matanzas al borde del precipicio ... (ver texto completo)