E GÓMEZ Trabaja con la precisión de un relojero y la minuciosidad de un viejo maestro artesano. Teodomiro Blanco Coco, nacido en
Guarrate hace 75 años, es un virtuoso de la madera; «para mí no tiene secretos», presume ufano y rodeado de numerosas «obras de
arte» que adornan su
casa.
Su hogar del
pueblo es el más fiel
reflejo de la afición forjada por este comerciante jubilado que desde hace años mata sus ratos de ocio trabajando con la punta de la navaja. Ya ha desgastado varias, entre ellas la
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