Aunque apuntó que la familia tradicional cristiana es la que mayores valores tiene para la persona y la sociedad, Juan Emilio Antón también reconoció que «no es el único tipo de familia» y que una de las asignaturas pendientes que tiene la sociedad tradicional cristiana «es acercarse a los grupos marginados que ahora mismo están un poco lejos de los planteamientos de la Iglesia, porque se sienten un poco olvidados, como los homosexuales, gente de otras etnias o nacionalidades o pobres alejados de ... (ver texto completo)