Lo único bueno para el
pueblo que ha supuesto la presa es que tenemos el
agua para bañarnos a dos pasos de
casa, pero era mucho más bonito el
río que el
pantano.
Cuando hayamos cortado el último
árbol, cuando hayamos matado el último pez, cuando hayamos contaminado el último río, os dareis cuenta de que el dinero no se come.
Fd. El último de la saga.