Además de bonita, nuestra
Semana Santa la llevamos dentro, la siento como si fuera mía, desde mi niñez recuerdo mi
procesión, como madrugaba sin esfuerzo y me colocaba detras del paso de mi padre que ahora gracias a Dios puedo cargar yo, soñaba con que algún día yo estaría ahi y lo siento cuando llegan estos días, no puedo reprimir mis lagrimas en cada
rincón de la procesión, en cada uno de ellos tengo un recuerdo, pido por mi gente y amo mi cofradia, por eso no quiero volver a ver a hermanos de
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