Que horror de
foto de cuatro galgos españoles masacrados alli en vuestro puewblo.Cuando la temporada de
caza termina viene el genocidio de uno de los animales mas nobles y rqapidos del mundo, descendiente de los lebreles ejipcios, adorado como un dios, mascota de reyes, asesinados, ahorcados, tirados a
pozos, muertos a martillazos etc, viva el
pueblo de
toro, que permite estas salvajadas, a manos de infrahumanos cazadores.