Hoy no nos libramos de chiscar el aire acondicionado. Tengo la camisa como Camacho y son las siete de la mañana.
Menos mal que llega todos los años que si no...
Y empiezan las vacaciones... y el calor sofocante, las moscas pesadas, las maletas p'arriba y p'abajo, las traquiladas de kms., la arena en el culo, la clavada en el chiringuito (y parecía barato), etc. etc.