Siempre fuí muy precavido; pero la mejor prevención, dejar las capaduras y alistarse en La Legión.
Genial idea, hombre precavido vale por dos, si pasaría calor sobre aquella arena del desierto cuando iban de maniobras y luchar con los soldados, algunos algo rebeldes, por aquello de que les cuesta ser dominados por un superior, con eso que en la legión son muy valientes y que son
amigos de la muerte...
La gran ventaja, que lo del riesgo anterior erradicado, alí non había nin porcas paridas nin laregos que capar.
Lo de capador, a quien se le daba muy bien era a Lito cuando era chaval, creo que
... (ver texto completo)