Y mañana pa Malva, y en paz morena.
Voy a empezar por el princpio.
Es verdad, menudo trajín, y con este calor. Ya no me acordaba yo de lo que era pasar calor de esta manera en los madriles. Mira lo que te digo, hoy me voy a dedicar a limpiar y ordenar un poco la casa que es más descansao, ande vas a parar, que después de tantos ires y venires tengo todo manga por hombro.
La dejaremos caer.
Y digo yo ¿qué necesidad tiene, este hombre, de ponerse así?. Con lo a gusto que se está en primavera y en otoño. Incluso en invierno.
Eso sí, cada vez me entra menos en la cabeza que se pueda disfrutar algo de levantarse revantado por maldormir, de estar pegajoso desde que sales de la ducha, de estar todo el día con el aire acondicionado puesto y con las gorjas hinchadas que parece que te van a reventar como la válvula de la olla. Es por demás.
Así que no sé qué mejor: unos que vuelven de un lado, otros que se cruzan con ellos... El caso es andar de la ceca a la meca.
Buenos días: en Zamora 18º, en Cáceres 22º. Vaya nochecita.
Mañana disfrutaremos del fresco del adobe en Malva que no es moco de pavo.
Ya me gustaría a mí andar de cala en cala, no creas que no, pero aquí estamos pasando una miaja de calor. Pero es lo que toca y tampoco es pa quejarse, pues como dice el otro no va a calentar en enero.
Vamos con la ruta, que ya queda menos para que se acabe el disfrute.
Con lo que a mí me gusta entrar y salir, conocer otras gentes y sus costumbres. En definitiva, abrir la mente a lo desconocido.
¿Ves? ya es viernes y eso que parecía tan lejos el lunes pasado.
Y San Santiago, aquel que cerraba España.
Vamos a ver cómo tenemos la tarea.
Algunos las empiezan otros están a punto de terminarlas y otros de cala en cala. Eso es bueno que haya disfrute general.