Hay que ver lo que ha perdido
Toro en estos últimos años... Se le ve un sitio envejecido, descuidado, en el que parece que el tiempo no pasa. Las mismas gentes, las mismas
calles... Y los jóvenes que se van y sólo vuelven para
puentes y
fiestas, da pena y nostalgia; nostalgia de los buenos años que se perdieron. Si ahora pensamos... Qué queda en Toro? Cada vez menos, y gracias a Dios que finalmente la empresa de producción solar se quedó en Toro, sino sería mucho peor, aunque aún así hay gente que
... (ver texto completo)