Las cosas hay que hablarlas, y por supuesto que a la cara. Pero no vale solo decir que hay que hacer esto o lo otro, hay que ¡HACERLO! Es muy fácil criticar a los demás sobre todo desde la distancia y quejarse cuando se viene al
pueblo unos días en el
verano, pero son los que estan habitualmente quien se comen todos los marrones, son los que les toca decidir para lo bueno y para lo malo. Los demás vamos a lo fácil a criticar a los que trabajan y construyen cosas, porque no olvidéis que lo que se
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