Buenas tardes.
hace mucho tiempo que no paso por aquí, aunque no me olvido de vosotros.
Es que con tantas formas de comunicación y redes sociales, no doy abasto.
Yo ya voy cogiendo algo de aire por la ruta del Duero que hago todos los días, por la que por cierto me encuentro con gente de Malva. Ayer me encontré con Mari Luz y casi todos los días con Isabel Vaca.
Sin embargo Poli y yo que trabajamos en la misma planta, solo nos vemos en el cambio de turno y a veces ni eso.
No olvides, dejar algo de ropa por si vuelve el rabo.
Por San Olegario (6 de marzo), recoge tu armario.
A ver si me quito lo gordo cuanto antes.
Viernes, otra vez. ¡Vaya paso que lleva esto!
"El hombre que cultiva su campo no piensa en hacer mal a nadie".
Cicerón.
¡A cuántos habría que enganchar a un arado de vertedera pa' que araran to'l término!
"El hombre que cultiva su campo no piensa en hacer mal a nadie".
Cicerón.
Buenos días. En Malva -2º, en Malpartida 1º y en Oimiakon -38º. Pues no parece tanto frío, la verdad.
Salud y a disfrutar de esta Luna más tímida, pero no por ello, menos preciosa.
Esta noche, toca mirar al cielo. Veremos la segunda Luna llena del año, que se mostrará algo menor de lo normal, vista desde la Tierra. Esta miniluna será la luna llena más pequeña del 2015.
Y como no pretendo calentar más el ambiente por respeto a la cuaresma. Podéis leer, Culturas del erotismo en España. 1898-1939, un trabajo riguroso y ameno de Maite Zubiaurre, que rastrea las manifestaciones artísticas y literarias del amor carnal en la España del primer tercio del siglo XX.
Aquellas imágenes procedían en su mayor parte del extranjero, ya que en España, donde según recuerda Zubiaurre era común la fotografía de difuntos, no fue frecuente la de desnudos, con la salvedad de algunos pintores catalanes que la practicaban para documentar sus cuadros.
En ese lapso proliferan los semanarios galantes y las novelitas licenciosas (Paquita se pone nerviosa, Lilly y los plátanos, Currito el ansioso, El delantero centro de Pili), que siguieron al revolucionario fenómeno de la postal erótica llamado "cartomanía", estampas de contenido erótico (a veces secuenciadas) que se distribuían por correo postal, en quioscos o mediante la venta ambulante.
Zubiaurre localiza entre 1898 y 1939 la Edad de Plata del erotismo en nuestro país, tiempos crecientes en alfabetización, abundantes en luminarias intelectuales, agitados en lo artístico y también barbecho para convulsiones políticas que iban a derivar en cuarenta años de tiniebla.