Buenos días a todos desde Malpartida de Cáceres. Miguel, ¿no te fijaste si tenía un nidal en algún rincón de la sala de espera?
Antes que nada, quiero terminar lo que, ayer, primero por una avería gorda en internet, y después porque me fui de comida y toda la tarde de feria, no pude hacer. Resulta que, según mi calendario de mesa, era San Justo, así que pensé “Lo justo, justamente hoy, es el momento justo para felicitar a los justos ganadores”. Cuando estaba a punto de darle al enter, se cayó toda la red y no hubo manera de enviar el mensaje de felicitación al campeón.
De tal manera que no he podido evitar que el Sr. Eto’o y algún que otro amigo o pariente me llamen cabrón y reclamen mi felicitación. No es necesario obligarme, ni a mí, ni al montón enorme de madridistas que, en días como estos estamos jodidos, muy jodidos. Les recuerdo, para regocijo de antimadridistas, que sí, de verdad, que jode un montón, pero que estamos tan orgullosos de que hayan traído un nuevo título para España, como ellos de ser españoles.
Les recordamos también, por si entre tanto título y tanta copa se les ha olvidado, que nos dieron un par de revolcones, tanto en su casa (2-0) como en el Bernabéu (2-6). No sé si se darían cuenta de que les ovacionamos en ambos casos, como lo hacen en todos los campos dónde van. Tampoco se les debe olvidar la ovación que se rindió a Ronaldinho, cuando hace un par de años nos burreo todo lo que quiso y más en nuestra propia casa.
Les reconozco que lo tienen todo, TODO a favor, así que, no será necesario que insistan en las excelencias de Guardiola, de Messi, de Xavi, de Iniesta… salvo que su intención sea seguirnos chorreando. Del resto de temas que rodean al fútbol, no tocaremos nada, hasta que sufran el primer contratiempo, aunque, visto lo visto, parece muy lejano, la verdad.
Qué, ¿estoy picao?. Sí. Que, ¿jode?. Mucho. Pero no quería dejar pasar la oportunidad de felicitar a los CAMPEONES, ni negarles la ocasión de reírse un rato. Si negáramos eso, se acabaría el fútbol. En cualquier caso, ni discutiré más de fútbol, ni pondré ningún punto sobre ninguna “i”. Estaré en punto muerto…
Antes que nada, quiero terminar lo que, ayer, primero por una avería gorda en internet, y después porque me fui de comida y toda la tarde de feria, no pude hacer. Resulta que, según mi calendario de mesa, era San Justo, así que pensé “Lo justo, justamente hoy, es el momento justo para felicitar a los justos ganadores”. Cuando estaba a punto de darle al enter, se cayó toda la red y no hubo manera de enviar el mensaje de felicitación al campeón.
De tal manera que no he podido evitar que el Sr. Eto’o y algún que otro amigo o pariente me llamen cabrón y reclamen mi felicitación. No es necesario obligarme, ni a mí, ni al montón enorme de madridistas que, en días como estos estamos jodidos, muy jodidos. Les recuerdo, para regocijo de antimadridistas, que sí, de verdad, que jode un montón, pero que estamos tan orgullosos de que hayan traído un nuevo título para España, como ellos de ser españoles.
Les recordamos también, por si entre tanto título y tanta copa se les ha olvidado, que nos dieron un par de revolcones, tanto en su casa (2-0) como en el Bernabéu (2-6). No sé si se darían cuenta de que les ovacionamos en ambos casos, como lo hacen en todos los campos dónde van. Tampoco se les debe olvidar la ovación que se rindió a Ronaldinho, cuando hace un par de años nos burreo todo lo que quiso y más en nuestra propia casa.
Les reconozco que lo tienen todo, TODO a favor, así que, no será necesario que insistan en las excelencias de Guardiola, de Messi, de Xavi, de Iniesta… salvo que su intención sea seguirnos chorreando. Del resto de temas que rodean al fútbol, no tocaremos nada, hasta que sufran el primer contratiempo, aunque, visto lo visto, parece muy lejano, la verdad.
Qué, ¿estoy picao?. Sí. Que, ¿jode?. Mucho. Pero no quería dejar pasar la oportunidad de felicitar a los CAMPEONES, ni negarles la ocasión de reírse un rato. Si negáramos eso, se acabaría el fútbol. En cualquier caso, ni discutiré más de fútbol, ni pondré ningún punto sobre ninguna “i”. Estaré en punto muerto…
Y de esto, lo que más me ha gustado, es el nidal en la sala de espera.