MALVA: LA OPINIÓN DE ZAMORA...

LA OPINIÓN DE ZAMORA

MIGUEL ÁNGEL MORILLO Mañana se celebra el cincuentenario del recibimiento que el pueblo de Malva dispensó a su patrona, la Virgen del Tovar. La actual imagen fue encontrada dentro de otra, de estilo barroco, en el año 1960. Esta última fue venerada como la patrona del pueblo durante dos siglos y medio, hasta que en el año 1960, Juan Misol, administrador de cargas de la fundación para el mantenimiento del Santuario del Tovar, la llevó a Valladolid para restaurarla.

A Josefa Díez, esposa de Juan Misol, le parecía que la Virgen tenía un rostro poco risueño y convenció a su marido para que un tallista le alegrara el gesto y de paso renovara el manto, que era ya muy viejo. Josefa Diez había advertido al tallista de la creencia popular, según la cual quedaría ciego aquél que osara quitar el manto y las telas que envolvían el cuerpo de la Virgen. Mas no se arredró el restaurador ante el maleficio y comenzó su trabajo. Y he aquí que en las labores previas de la restauración surgió de sus entrañas la vieja talla románica, envuelta en gasas y pegada con yeso al bastidor de tablas de la imagen barroca. Era una Virgen de madera de medio metro de altura, con los brazos rotos y bastante deteriorada.

Informado Juan Misol del hallazgo, consultó con expertos en arte sobre la conveniencia y los detalles de su restauración. Al final decidieron hacerlo tomando como modelo las imágenes de estilo románico, aunque con poco acierto y modificando mucho su aspecto original. De hecho, según Navarro Talegón, tantos fueron los retoques y añadidos que, de no existir la imagen de Santa María de la Cuesta de Vezdemarbán, difícil sería imaginar su forma original, ya que es obra casi segura del mismo autor y ambas se pueden adscribir a los últimos años del siglo XII.

Los malvariscos, expectantes y ansiosos por conocer la nueva imagen de su patrona, se prepararon para recibirla con todos los honores, organizando unos festejos que duraron seis días. En la tarde del lunes doce de junio de 1961, salieron a recibirla a la Fuente y desde allí fue llevada en procesión hasta el «Pozo Bueno». Allí, al aire libre, el cura de Malva, don Apolinar Muñiz, ofició una misa de bienvenida sobre el altar, que había sido colocado entre la trasera de la casa del tío Perico y la esquina de la calle Fuentes. Estuvieron presentes todos los sacerdotes hijos del pueblo, quienes habían acudido a Malva para oficiar los diferentes actos eucarísticos que tendrían lugar a lo largo de toda la semana. Fueron también invitadas a rendir homenaje a nuestra patrona y a participar en la fiesta las autoridades y vecinos de los pueblos de la comarca.

El programa se inició el martes, día 13. Los niños agasajaron a la Virgen con sus ofrendas. Predicaron don Apolinar Muñiz y don Jesús Mª Mateos, cura de Carbajales de Alba. Al día siguiente, las mujeres homenajearon a la Virgen con una misa oficiada por el cura de la parroquia de Lourdes, David Mateos. El Rosario de la tarde estuvo a cargo de don Teodosio Vaquero, cura de Perilla de Castro.

El jueves, día 15, el homenaje de devoción fue ofrendado por los hombres del pueblo y predicó don Saturnino Alonso, cura de Pinilla de Toro. El acto litúrgico de la tarde corrió a cargo de don Camilo Pérez, párroco de Villafáfila.

El 16 de junio fue el día en el que todo el pueblo de Malva rindió homenaje a su patrona con una misa oficiada por el Sr. Obispo de la Diócesis. En el acto eucarístico de la tarde, hizo una alocución final el cura de Villarrín de Campos, don Manuel Álvarez y, a continuación en solemne procesión, se trasladó la nueva imagen desde la iglesia de San Miguel hasta su ermita, donde se le cantó la salve. En recuerdo de este día y de los acontecimientos narrados, la Cofradía del Tovar estrenó un estandarte que lleva grabada esta inolvidable fecha y que, desde entonces, preside los actos donde está presente la cofradía.

Y como colofón, el sábado 17 de junio, después de la misa en la ermita, el ayuntamiento de Malva descubrió una placa que daba el nombre de "D. Juan Misol" a una calle del pueblo, mostrando así la gratitud del vecindario. Después, la Cofradía del Tovar agasajó a todos los asistentes con limonada y cacahuetes, mientras un grupo folclórico realizaba una actuación de bailes regionales. Malva celebra la festividad de su patrona el 12 de septiembre. La imagen de la Virgen del Tovar es subida en procesión, ocho días antes, desde la iglesia de San Miguel hasta la ermita. Ese día, después del Rosario, se inicia el novenario y, por la noche, comienzan las guardias de custodia de la imagen.

Las guardias surgieron a raíz de dos robos que sufrió la ermita en el año 1977, y a partir de entonces, la Virgen del Tovar fue trasladada a la Iglesia de San Miguel. Durante el novenario, previo a la fiesta, la imagen es custodiada durante las ocho noches, por los vecinos del pueblo. Toda una tradición, llena de encanto, que finaliza con la bajada de la Virgen, después de la misa del día doce, para quedar depositada en el altar mayor de la parroquia de San Miguel, hasta el año siguiente.

Precisamente, los detalles de la restauración de la imagen y de estos emotivos acontecimientos están recogidos en un libro sobre la historia de Malva que se publicará próximamente, y que será presentado en la semana cultural del mes de agosto.