MALVA (Zamora)

Palomares con nieve
Foto enviada por LUZ

Suena un teléfono.
buenas noches Sebastian
Suena un teléfono.
Hay que ver lo que tardais en pelar la naranja.
Feliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiipe, cena pronto que esta noche se conecta Loly.
Hoy me encargo yo de la primera sesión, y luego os dejo pagadas las entradas de la segunda.
Me voy a comer y que me perdonen las disculpas los oídos castos. Hasta luego.
De todas maneras, tiene mucha razón MSOL, que una cosa es decirlo y otra cosa es verlo. Y otra, mucho más difícil, escribirlo.
Si supiéramos transmitirlo, todo tal y como ocurrió, no necesitarían ni convocar el Cervantes to los años, nos lo traían al foro y ya nos lo repartíamos entre todos.
Cuando, a los cinco minutos les dejó la risa, me explicaron que Miguel, pensó que yo le seguía, al salir del bar, cuando resulta que mientras yo recogía el macuto, se metió por medio aquel vasco descomunal, al que Miguel le soltó al oido, creyendo que era yo:
-"Cagüen Dios, solo hace falta que llueva".
El equipaje, no era más que un macuto de color marrón oscuro, con más vida dentro que el pastillero del autobús del Inserso y eso que, el pobre, andaba siempre por el suelo.
Así que, al terminar los chatos de un bar, nos disponíamos a irnos a otro, sin dejar de darle vueltas a la idea de irnos, volvernos, tomar el sol en la playa o subirnos a la montaña.
Con la inestimable ayuda de Marije, y su inyección económica, como que el cuerpo se nos vino arriba y lo que antes era, "no sabemos si volvar pa casa", ahora era "y si nos quedamos una novhe más y vemos Bermeo o Guernica"...
En estas andábamos, sin saber si volvernos o quedarnos, pero de bar en bar, con los chiquiteros del lugar.
Se encuentran sentados en una mesa de un restaurante, donde había mucho trajín de platos y bandejas, en definitiva mucho follón, restaurante a tope, han pedido unos percebes, un camarero les pone en la mesa un plato de los restos de una suculenta ración que se han comido otros señores. Comienzan con un poco de reparo, circunspectos unos y otros, no convenciéndoles mucho esto de los percebes, hasta que P, comienza a hacer comentarios, los tal percebes, poniéndolos en duda, pero manteniendo las formas, ... (ver texto completo)
Esta anécdota es un poco rara, espinosa, difícil de contar, y de creer, le paso a uno de Malva, que aunque me dijo que dijera su nombre no lo voy a decir, o si, no se, ya veremos, sobre la marcha.
Partimos de la siguiente situación. Él de Malva, en adelante P, con su mujer casi recién casados, pero no, de luna de miel, se encuentran de viaje por Galicia con otro matrimonio, con el que no tenían mucha confianza que digamos, además P hasta entonces, no conocía a la otra mujer, y tampoco es que le ... (ver texto completo)
Con esa también me reí con alma, así que aunque al adsl, le patine el Bendix, voy a ver si la escribo.
Habíamos ido Miguel y yo a Portugalete, por un asunto, no menor, pero que no viene al caso, a pasar unos días como pudiéramos. Fuimos a dedo, con el dinero justo pa dos bocadillos de chopped de tercera y un tetabrik de vino Don Simón. Eso, si no cobraban en el parque dónde pensábamos almorzar algo, porque si llegan a cobrar, lo tenemos que comer de pie.
Creo que lo del trillo del otro ha debido ser más gordo con alma. Por lo visto apañaba mucho y no había manera de que partiera la paja. Empago alguno fue a consolarse con el fútbol y perdió el Zamora. ¡Cómo sería la cosa, pa que lo único bueno fuera Jeromo!
Estamos como queremos todos los días de fiesta, cuando no es local es de cumpleaños. Alegria.