Era un gran mago que todo lo podía, de fuerza y poder extraordinario. Un día, en su camino vio a un pequeño, al verlo se dijo a sí mismo:
--"Haré algo bueno por él".
Sus palabras se dirigieron entonces al frágil ratoncito:
--"Has pasado por mi camino, en premio, ya no serás más un ratón, serás la más bella de las mujeres, la más talentosa, la más llena de todas las virtudes."
Dicho esto, con un breve ademán, la convirtió, según su propósito, en una bella doncella. Una vez hecho esto le
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Tanta es mi fuerza y mi importancia, que el viento, solo, me
mueve a su antojo".
Nuevamente el mago pensó:
--"Es cierto, te casaremos con el viento".
El viento, habiendo escuchado dijo:
--"Tanta es mi fuerza, que una montaña me detiene y no puedo pasar a otro lado, me estrello contra ella, y más no puedo avanzar".
El mago se quedó razonando nuevamente:
--" ¡Ya sé!, te casarás con el espíritu de la montaña, nadie la mueve".
A lo que la montaña respondió:
--"No soy el más poderoso de la Tierra... ¿Qué tanto es mi valor, que un simple ratoncito me roe las entrañas, y hace su madriguera dentro de mi?"
Comprendiendo el mago la verdad de todo lo anteriormente dicho, y sin decir más, volvió a su forma original a la que antes era una ratoncita. Luego la observo alejarse con el ratón que roía las entrañas de las montañas y comprendió el mago:
--"Nadie es más fuerte y nadie es mejor, sólo Dios en su infinita sabiduría da a cada ser su lugar."
--"Cada uno tiene su importancia, cada uno es hijo de Dios, en las múltiples manifestaciones del ser."
Hermanos, no traten de ser como tal o cual persona, porque cada uno tiene su valor, cada uno en lo que desarrolla, en el servicio que presta, en el servicio que les nace hacer, ahí está su lugar. Cada uno en el lugar que le corresponde realiza su misión, con humildad recuerden que los últimos serán los primeros.
Este cuento es bastante claro para todos, por eso les digo: sean humildes, reconozcan su propio valor, cada uno es importante y entre todos forman fuerza poderosa como hijos del Sol.
Aquí dejaré mis palabras, les dejo mi luz y mi bendición. Que el Amor reine eternamente en sus corazones.
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