Amanecia en el Campo Santo, con un cielo repleto de nubes las cuales soltando una multitud de gotas de agua, querian vestir el suelo entre las tumbas de una alfombra verde.
En el pueblo se sentia el silencio, roto por el murmullo del salpicar de los canales.
La espadaña de la Iglesia queria rasgar con su cruz el manto gris, comenzaba a conseguirlo, dejando unas nubes rotas y cesaba la lluvia.
Los mortales en sus casas no podian escuchar el sonido de las trompetas Celestiales que acompañaban al ... (ver texto completo)
En el pueblo se sentia el silencio, roto por el murmullo del salpicar de los canales.
La espadaña de la Iglesia queria rasgar con su cruz el manto gris, comenzaba a conseguirlo, dejando unas nubes rotas y cesaba la lluvia.
Los mortales en sus casas no podian escuchar el sonido de las trompetas Celestiales que acompañaban al ... (ver texto completo)