Mis respetos Maestro: Te escribo estás líneas ahora que en tu último viaje vas
camino del
cielo. No te preocupes Maestro, si allí a las
puertas del cielo está algún mojigato y alega que tú no puedes pasar por los momentos que tuvieras en la vida de depravación, pronto saldrá el cura
Faroles y tomando la sotana al estilo de capote, como tantas veces hizo para emularte, le dirá a los allí presentes. Este si alguna vez peco, otros rezamos por ello, que pase para sentarse a mi derecha, pues lo quiero
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