Me desagrada mucho escuchar lo de «turismo de borrachera».
He visto los
bares de algunas costas abarrotados de clientes desde por la mañana, y créame no era desayunar lo que hacían, a tan tempranas horas.
No creo que sea ningún ideal bueno, convertir nuestras preciosas
playas, en un destino turístico para borrachos; y no señalo a nadie porque hay quién dice que eso sólo lo hacen los extranjeros.
A todos os deseo en esta mañana de domingo agosteño, un buen día, y si puede ser
feliz mejor.