MERECE LA PENA SABER DE ELLOS.
Además de ser admirador de Octavio, que se me antoja periodista de profesión o de devoción entre otras singularidades que le adornan, saucano de nacimiento o por acercamiento muy allegado, yo, que también soy un admirador de la villa, quizá desde que, siendo niño y alumno de
escuela rural primaria en un
pueblo de
Salamanca, en aquella enciclopedia de Álvarez de uso obligado en la misma conteniendo todas las materias de la formación, recuerdo que en la referente
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