Le ha tocado vivir, por otra parte, en tiempos de persecución, y más ahora, cuando en el trono de Roma se sienta un príncipe ladino, Decio, que pretende deshacer en sus mismas raíces toda la semilla de los cristianos, harto extendida ya en aquel entonces por todos los ámbitos del Imperio. Decio, "execrable animal", como le llama Lactancio, comprende la inutilidad de hacer tan sólo mártires entre los cristianos, y pretende ahora organizar en manera sistemática su total exterminio. Inventa nuevos artificios Y seducciones; se ha de emplear el soborno y los halagos. Después, en caso de negarse, la opresión, el destierro, la confiscación de bienes y los tormentos. Sólo, como en último recurso, se les habia de condenar a muerte.

Por el año 250 hace que se publique un edicto general en el Imperio, por el que se citan a los tribunales, con el fin de que sacrifiquen a los dioses, a todos los cristianos de cualquier clase y condición, hombres, mujeres y niños, ricos y pobres, nobles y plebeyos. Es suficiente, para quedar libres, que arrojen unos granitos de incienso en los pebeteros que arden delante de las estatuas paganas o que participen de los manjares consagrados a los ídolos. Al que se negara, se le privaba de su condición de ciudadano, se le desposeía de todo, se le condenaba a las minas, a las trirremes, a otros tormentos más refinados y a la misma esclavitud. El intento del emperador, al decir de San Cipriano, no era el de no "hacer mártires", sino "deshacer cristianos", con todos los malos tratos posibles, pero sin el consuelo de la condenación y de la muerte. Esto se vino a hacer con nuestra santa, Agueda, que por entonces residía en Catania, donde mandaba, en nombre del emperador, el déspota Quinciano, gobernador de la isla de Sicilia. ... (ver texto completo)
Al final, vamos a tener que organizar una excursión a Oimiakon, van a acabar siendo como de casa. Eso sí, que sea en veano, o si no puede ser pues en primavera.
Llevamos unos días con un tiempo mu malaco. Y eso que brilla el sol, a ratos, pero hace un airón que mete miedo. llueve, a ratos también, y empago frío. Claro que el que no se consuela es porque no quiere. Vete a Oimiakon.
Buenas tardes.
Yo, ahí lo dejo.
Bueno, eso aquí que hay, si es que, una capita de carámbano mu fina. Ahora vete a romper el hielo a Oimiakon, anda.
Siempre ayudan, estas frases, a romper el hielo.
Estoy un poco espeso, pero ahí va la reflexión del calendario myrga correspondiente al día de hoy: "Nunca atribuyas a la maldad lo se puede explicar por la estupidez".
Y ya estamos en febrero. Esto va que chuta.
Buenos días. En Malva 0º, en Malpartida 6º y en Oimiakon -42º. ¡Suéltale un galgo!
Salud y abrigaros bien, que hace un frío que pela.
Voy a hacer una limpieza al ordenador, solo saltando propaganda, la madre que lo trajo- Tenemos el foro como el pueblo, un poco abandonado, gracias a unos pocos que siempre lo mantenéis. Habrá que meterse de vez en cuando - Por ahora ya está, mañana más. Un saludo a los que nos leen
A mí también me está dando la tarde el puñetero ordenador.
Entre unos días más festivos que otros, verás que pronto llegamos al veintiocho de este febrero el mocho.
El Carnaval, tiempo para la transgresión, el humor y la diversión. Aprovechémoslo pues, que tema para ironizar no nos ha de faltar, tal como el patio está.
Y en unos días... el Carnaval.