CRÓNICAS DE UN PUEBLO
Todos recordamos, aunque unos más que otros, lo que en Malva llamábamos la permanencia, que no eran más que unas clases que daban, a mayores, tanto el maestro como algunos particulares, a lo largo del curso académico.
Dejando a un lado, por temerosas, las que impartía Don Carlos, estaban las más populares que impartían, entre otros, Tanis y Valentín. No me gusta señalar, pero de la permanencia, podrían aportar muchas anécdotas, alguno de los licenciados de la época, caso ... (ver texto completo)
voy al fresco que se está mejor.
Encima no hay nada que pregunte algo así que tú verás...
Y no se me ocurre nada.
Buenos días. En Malva ¡9º!, en Malpartida 21º, en Oimiakon 18º y en Kuwait 39º. Me duele la cabeza.
CRÓNICAS DE UN PUEBLO
Cuando recojan la siguiente ensaladera, nuestros tenistas deberían saber el porque del dominio español en la tierra batida. Porque sí, ahora mucho “ ¡podemos!”, mucho “ ¡la roja!” y mucho “ ¡oe, oe, oe!”, pero si no es porque, en la década de los setenta, unos cuantos “adelantaos” de Malva pusieron la semillita, ¡a ver de qué!.
Creo que la idea surgió de Benjamín el de Teonila, aunque no andarían mu lejos ni mi hermano Herminio, ni Gapi, que también tenían mucho vicio por ... (ver texto completo)
Buscando por el sobrao...
Vamos con la jornada laboral.
Al menos eso parece a ojo de buen cubero.
Del análisis de sangre creo que lo tengo de libro. Hasta la densidad de la orina está en su sitio.
Felicidades a los Lorenzo.
Al que más le queden tres.
Voy a ver si se me pasa trabajando un poco.
Así mejor no sigo que me enciendo y ya bastante calorina pasa uno com pa' añadirle más leña al fuego.
Y donde uno de Malva, con satélites y todo, que se quiten los de cualquier otro pueblo dicho sea con todos los respetos, que cada uno tendrá la estima que quiera por los suyos.