Regueruela, yo salí de Cuenca por desgracia muy joven, pero en los años que estuve allí, veía a menudo gente forastera pero no sabía quienes eran, ni adonde ivan. Debes de comprender de que en aquellos tiempos no estaba tan promocionado esto de la peregrinación, como ahora; con esto no te quiero decir que fueran peregrinos, pero de gente forastera sí que se veía bastante movimiento, pero no sé nada más.
Osea, que la gente extraña que veías, no sabes si eran peregrinos, tratantes o cualquier otro tipo de personas. ¡Pero! ¿Algo oirías?
¿Se hablaba en Cuenca de peregrinos en los años cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta u ochenta? Si es que sí, di que sí, si es que no, di que no, pero no te vayas por los cerros de Úbeda allá en Jaén, pues seguro que por allí, pasaba otro camino de Santiago.
¿Se hablaba en Cuenca de peregrinos en los años cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta u ochenta? Si es que sí, di que sí, si es que no, di que no, pero no te vayas por los cerros de Úbeda allá en Jaén, pues seguro que por allí, pasaba otro camino de Santiago.