Estoy mirando las
fotos del
pueblo, y realmente pienso que quien contrató a este fotógrafo debe de ser el peor enemigo del pueblo. A Castil, seguramente la UNESCO no le otorgaran un patrimonio de la humanidad, e, incluso, ni siquiera es la octava maravilla del mundo, pero para algunos es una de sus primeras. Castil, huele a pueblo, a
tradiciones arraigadas, muy, pero que muy arraigadas. Es un típico pueblo pequeño de Castilla, aunque para mí, no es uno más. Donde en tierra de
campos al hacerse daño,
... (ver texto completo)