Cuando el socorrista se marcha no debe de haber nadie en el recinto de la
piscina. Es decir la gente del césped debe de marcharse cuando se va el o la socorrista. El
bar es a parte, y puede estar abierto. Lo pone en el convenio de
piscinas de la provincia de
Valladolid del 2003, y permanece aun vigente.