Muchos de los que van los domingos a misa de 12h30 lo hacen obligados por sus padres, algunos incluso con resaca de la
noche anterior, otros por obligaciones sociales (la jet de
Alaejos) haciendo, en muchos casos, obstentación, llevando a niños demasiado pequeños que no hacen más que molestar y, sobretodo, pensando en el vermú (sagrado) posterior en los
bares de la
Plaza para "dejarse ver". Esta misa es, con todos mis respestos, en general, una farsa y no me extrana que don José, en ocasiones, se
... (ver texto completo)