LOS NOVILLOS DE RUEDA
Hoy he recordado como eran aquellos novillos de hace setenta años en Rueda, era una fiesta popular, La Plaza Mayor, creo que era la propiedad del Conde Pimentel, se montaba un buen empalizado, donde dentro del recinto incluido la Carretera General N. VI. Quedaba cortada durante la lidia de los novillos, y entre toro y toro, se volvían abrir dichas barreras para que pasaran camiones y coches, que solían ser bastante grandes para entonces, Era un festejo muy concurrido, aunque no se había terminado de recoger la cosecha de cereales, esos dos o tres días. Rueda era una verdadera Fiesta, Recuerdo que desde mi niñez fui con mi padre para verlo, íbamos en bicicleta, y mi padre durante el tiempo que duraba la capea me llevaba de beber y unos churros, Era como el premio de haber estado todo el verano ayudándole en las faenas del campo. Luego de mayor seguí yendo a ese espectáculo, incluso al baile que se montaba en la nombrada Carretera, en una casa muy grande dentro del patio, antes de llegar a la Ermita del Cristo en la acera de la izquierda casi de frente del Bar España. Todo se quedo grabado para siempre, incluso muchos años después mi hermana Luisa se quedó para la eternidad en su Camposanto, Cuando ahora bordeo a Rueda por la Autovía, de La Coruña, se me viene a la memoria algunos detalles que quizá nunca se me terminen de olvidar, Rueda y La Seca tuvieron pleitos por el Monte y sus límites desde el año 1545, Años después. La Seca tendría el título de villazgo el año 1629, Rueda el 1636, La Seca casi siempre fue un lugar de muchos labradores autónomos, Rueda fue el lugar de los Condes y Marqueses, Por eso las diferentes peleas entre ambos pueblos vecinos, hoy parece que se van anulando, Aunque sigue siendo La Seca la Cuna del Vino Verdejo, y tiene más hectáreas de viñedos que tiene Rueda, y La Seca la Cooperativa más grande de Castilla y León del vino de origen Rueda. Son historias verdaderas, aunque haya gente que no le gusten. G X Cantalapiedra. 15 – 8 – 2026.
Hoy he recordado como eran aquellos novillos de hace setenta años en Rueda, era una fiesta popular, La Plaza Mayor, creo que era la propiedad del Conde Pimentel, se montaba un buen empalizado, donde dentro del recinto incluido la Carretera General N. VI. Quedaba cortada durante la lidia de los novillos, y entre toro y toro, se volvían abrir dichas barreras para que pasaran camiones y coches, que solían ser bastante grandes para entonces, Era un festejo muy concurrido, aunque no se había terminado de recoger la cosecha de cereales, esos dos o tres días. Rueda era una verdadera Fiesta, Recuerdo que desde mi niñez fui con mi padre para verlo, íbamos en bicicleta, y mi padre durante el tiempo que duraba la capea me llevaba de beber y unos churros, Era como el premio de haber estado todo el verano ayudándole en las faenas del campo. Luego de mayor seguí yendo a ese espectáculo, incluso al baile que se montaba en la nombrada Carretera, en una casa muy grande dentro del patio, antes de llegar a la Ermita del Cristo en la acera de la izquierda casi de frente del Bar España. Todo se quedo grabado para siempre, incluso muchos años después mi hermana Luisa se quedó para la eternidad en su Camposanto, Cuando ahora bordeo a Rueda por la Autovía, de La Coruña, se me viene a la memoria algunos detalles que quizá nunca se me terminen de olvidar, Rueda y La Seca tuvieron pleitos por el Monte y sus límites desde el año 1545, Años después. La Seca tendría el título de villazgo el año 1629, Rueda el 1636, La Seca casi siempre fue un lugar de muchos labradores autónomos, Rueda fue el lugar de los Condes y Marqueses, Por eso las diferentes peleas entre ambos pueblos vecinos, hoy parece que se van anulando, Aunque sigue siendo La Seca la Cuna del Vino Verdejo, y tiene más hectáreas de viñedos que tiene Rueda, y La Seca la Cooperativa más grande de Castilla y León del vino de origen Rueda. Son historias verdaderas, aunque haya gente que no le gusten. G X Cantalapiedra. 15 – 8 – 2026.