ERA UN DÍA DE VIENTO HURACANADO
Aquel día del mes de enero de 1950, un viento huracanado y frío corría por la meseta castellana, y aquel hombre que venía de podar viñedos, con su borriquilla cargada con manojos de sarmientos, maldecía el tiempo tan cruel para los campesinos lasecanos, que sus manos endurecidas por la podadera y las tijeras, se les quedaban heladas, teniendo que golpear dichas manos, para que pudieran entrar en calor. El viento azotaba la carga de manojos, y parecía que a la pobre ... (ver texto completo)
Aquel día del mes de enero de 1950, un viento huracanado y frío corría por la meseta castellana, y aquel hombre que venía de podar viñedos, con su borriquilla cargada con manojos de sarmientos, maldecía el tiempo tan cruel para los campesinos lasecanos, que sus manos endurecidas por la podadera y las tijeras, se les quedaban heladas, teniendo que golpear dichas manos, para que pudieran entrar en calor. El viento azotaba la carga de manojos, y parecía que a la pobre ... (ver texto completo)