CUANDO LOS CACIQUES IMPONIAN SU VOLUNTAD
Eran otros tiempos donde en los pueblos y villas dominaban los caciques, que eran unos hombres con el poder y su economía bastante fuerte, sobre todo fincas y dinero, que trataban y casi siempre conseguían ser los entonces alcaldes y concejales de su lugar, su forma de manipular aquel ambiente era de aspecto medieval, digamos sus empleados les llamaban amos, y eran la mayoría de las veces quien hacía y deshacía en sus pueblos o villas, cuando alguien de los que ellos pensaban que eran sus esclavos no les obedecían a fondo, les hacían la vida imposible, teniendo que salir de aquel lugar sin dar oídos a sordos, para poder buscarse la vida donde tuvieran una oportunidad de trabajo, ya que el cacique de turno comunicaba a sus otros parecidos como le había perdido el respeto aquel obrero para él intruso, o rebelde, teniendo que abandonar su pueblo sin explicar los motivos, esto que relato, lo vi en mi propia tierra castellana, donde muchos de esos obreros que reclamaban lo pocos derechos que se tenían entonces, tuvieron que salir deprisa camino del país Vasco y otros lugares de España incluso del extranjero, para poder iniciar otra vida más digna sin ser esclavos de nadie, hay hijos y nietos que cuando les cuentan sus abuelos las salidas de esos sitios donde mandaban los caciques, se les ponen los pelos de punta, pensando que clase de humanidad y empatía tenían aquellos humanos para despreciar a sus semejantes, La película sacada del Libro de Miguel Delibes, Los Santos Inocentes, fueron la realidad de aquella España de mi infancia y algo de juventud, es posible que algunos jovenes no les hayan contado aquella dura realidad, donde el levantar la voz en algunos lugares, era jugarte el cocido diario, mejor salir de aquel penoso ambiente, como hicieron muchos paisanos míos.
G X Cantalapiedra. 7 – 3 – 2026.
Eran otros tiempos donde en los pueblos y villas dominaban los caciques, que eran unos hombres con el poder y su economía bastante fuerte, sobre todo fincas y dinero, que trataban y casi siempre conseguían ser los entonces alcaldes y concejales de su lugar, su forma de manipular aquel ambiente era de aspecto medieval, digamos sus empleados les llamaban amos, y eran la mayoría de las veces quien hacía y deshacía en sus pueblos o villas, cuando alguien de los que ellos pensaban que eran sus esclavos no les obedecían a fondo, les hacían la vida imposible, teniendo que salir de aquel lugar sin dar oídos a sordos, para poder buscarse la vida donde tuvieran una oportunidad de trabajo, ya que el cacique de turno comunicaba a sus otros parecidos como le había perdido el respeto aquel obrero para él intruso, o rebelde, teniendo que abandonar su pueblo sin explicar los motivos, esto que relato, lo vi en mi propia tierra castellana, donde muchos de esos obreros que reclamaban lo pocos derechos que se tenían entonces, tuvieron que salir deprisa camino del país Vasco y otros lugares de España incluso del extranjero, para poder iniciar otra vida más digna sin ser esclavos de nadie, hay hijos y nietos que cuando les cuentan sus abuelos las salidas de esos sitios donde mandaban los caciques, se les ponen los pelos de punta, pensando que clase de humanidad y empatía tenían aquellos humanos para despreciar a sus semejantes, La película sacada del Libro de Miguel Delibes, Los Santos Inocentes, fueron la realidad de aquella España de mi infancia y algo de juventud, es posible que algunos jovenes no les hayan contado aquella dura realidad, donde el levantar la voz en algunos lugares, era jugarte el cocido diario, mejor salir de aquel penoso ambiente, como hicieron muchos paisanos míos.
G X Cantalapiedra. 7 – 3 – 2026.
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