CUANDO LAS LUCES DE LA ALBORADA
Eran tiempos de estraperlo, cuando los humanos algunos se la jugaban, Cuando el hambre hizo destrozos en mentes iluminadas, hubo personas dispuestas a jugarse su jornada, antes de que el Sol saliera, cuando la Luna brillaba con su
bicicleta inquieta los
caminos el andaba, Hizo milagros a pares, en las
noches más templadas, y quizá se fuera andando sobre la tierra calada, Llegaba a
Valladolid con las estrellas lejanas, para lograr aquella lid, de vender
comida sana.
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