Aquel
pueblo que está cerca del
rio Esgueva ¡Madre mía, hasta allí solíamos ir en
bicicleta, que paliza nos dábamos subiendo la cuesta del Murallón desde
Población de Cerrato ¡Llegábamos al páramo hechos unos zorros, sudados y deseosos de comenzar la bajada hacia Esguevillas; ¡que delicia la bajada, sin dar pedales.
Ay ¡Que poco duraba la alegría. Para volver había que desandar e
camino, había que subir lo bajado y luego, mas tranquilos, bajar de nuevo lo subido. Eran tiempos
felices de la adolescencia.
... (ver texto completo)