Esta mañana aproximadamente a las diez, entrabamos al hospital Río Ortega en Valladolid. En el amplio vestíbulo principal de la entrada, había una orquesta actuando con amplia audiencia escuchando; batas blancas, pacientes que íbamos a revisión un largo etc. Las condiciones acústicas extraordinarias y el volumen no demasiado alto, digno de incitar a cualquiera a escuchar unos minutos. En la primera parada que hicimos, alguien de la casa nos dijo: El año pasado también actuaron.
Continuamos hacia ... (ver texto completo)
Continuamos hacia ... (ver texto completo)