Comento que el chateo es
costumbre en
Sevilla, el chiquiteo en Bilbao, y ambos conducen a una sana euforia, aconsejable para ver la vida algo rosa.
Tampoco necesito beber para olvidar.
Frecuento poco los
bares, incluso cuando paso por
San Román. A veces forzado, para no estar demasiado aislado.
La ventaja de firmar habitualmente en este
foro, parece un inconveniente, para convertirse en objeto de comentarios, algunos menos acertados que otros.
Tal vez por eso, en los otras intervenciones rara
... (ver texto completo)