Manjar de rubias espigas, ven a colmar mis anhelos, tú eres fuente de la vida, tú, la gloria de los cielos; Jesús me llama, y sus écos; ¿no hieren mi corazón?; tú eres el pan de la vida, tú eres la gloria de Dios.
Gracias Emigrante por la información. De vista y oidas si que comozco a alguno de los que mientas.
Estoy con una amiga del pueblo viendo las fotos, y me dice que el 13 de abril, Antonia, celebró las bodas de oro de casada.
Posiblemente me adelánte a Marwen haciendo referéncia a la foto del "buen pastor"como él la titula, y respondiéndo a álguien sin identificar.
Pués en efecto, amigo/a internáuta, el apodo de Moisés, González, que es como se llama este buen hombre, es Cosmín, pero no creo que sepas tú, (perdona el tuteo), porqué le llaman "COSMÍN" de apodo; ¿o si?.
Pués por si acaso no lo sabeis, os lo voy a decir yo.
Amigo Moisés, con tu permiso, paso a relatar el porqué te pusieron ese mote.
Hace ya muchos años, ... (ver texto completo)
Mensaje para Mª Jesús:
Si eres del pueblo, seguro que le conoces a él, y a su família; este señor se llamaba Pedro Mañueco, y estaba casado
con la señora Patrocínio, precisamente, hermana de mi abuelo Germán González; tienen dos hijos, Antonia, y Javier; ella, vive en Villarramiel, y está casada, con Eusebio, un sobrino de Terenciano, el herrero, tienen dos hijos, y regentan una cerrajería, en Villarramiel. Javier, el hijo, vive en Valladolid, y está casado con una de Villacid; estuvo bastantes ... (ver texto completo)
Recuerdo de pequeña haber visto a este señor pero no se ni como se llamaba ni de que familia era.
Gracias amigo marwen por estas fotos del libro "Castilla, lo castellano y los castellanos" de nuestro paisano Miguel Delibes cuya publicación del año 1979 tengo entre mis manos. Las fotografías son de Alberto Viñals. Como te veo muy ducho en colgar fotos, cuélganos la de las págs. 44-45.
Buen trabajo.

POCE
Bueno soy nuevo en el foro de Cuenca, yo he pasado años alli, seguro que todos me conoceis porque todavia me dejo caer por allí de vez en cuando.

Todo va sobre el apellido yerro, mi bisabuelo se llamaba Mariano Yerro, era el marido de Paula y somos todos de la familia de foravilla, tenia Hermanas como Valentina que vivio en frente de la casa de Paula, que yo conoceriera. ahora me gustaria agrandar la familia y hacer un arbol genealogico para darselo a mi abuela en su cumple voy a pedir la ayuda ... (ver texto completo)
Estos godos parecen verdaderos centroeuropeos.
Castilla se impone en esos melosos y rutilantes estofados, en la teatral y embaucadora gesticulación de esos santos.
Esto es maravilloso y está demasiado presente: y detrás de todo esto hay una emoción y una idea que tampoco se van.
Aquí, las gentes estupendas de estos pueblos se desahogan bailando la jota de tapadillo, entre los desmoronados relieves de adobe, como fantasmas de su identidad que se dispersa, mientras en el resto de España hay un guirigay folclórico de todos lo demonios. Injusticias y tonterías de este país. Esto es más digno, más patético y menos cutre.
Sobre estos pueblos que decaen se ha aplicado un rigor monstruoso, el paso a la cultura industrial se ha hecho con tan poca cultura humanista en su adaptación que no hay región de España peor tratada, en donde más se haya hecho por borrar identidad étnica tan interesante y tan compleja, como es ésta.
CASTILLA TE QUIERO (continuación)
Francisco Nieva.

Defecto de ese país imaginado por Castilla debe de ser esta susceptibilidad de castas que aparecen entre nosotros, un mundo de acusaciones aviesas, inducidas por un estado de sugestión y represión. No se pueden tocar ciertos temas porque tienen el marchamo de “facha”. Porque no se lo endilguen a alguno de nuestros “pensadores” son capaces de meterse en una huronera y no salir jamás de allí. Desde el punto de vista del pensamiento y de la crítica sí que hemos hecho mal la transición.

Los tópicos imperiales de Franco también han resbalado sobre Castilla, la verdadera. Y es de sospechar que si el régimen hubiera durado unos años más, Castilla estaría más devastada. Sobre estos pueblos que decaen se ha aplicado un rigor monstruoso, el paso a la cultura industrial se ha hecho con tan poca cultura humanista en su adaptación que no hay región de España peor tratada, en donde más se haya hecho por borrar identidad étnica tan interesante y tan compleja, como es ésta.

En fin, para qué lamentarse. Como decía, ya lo hemos conseguido, y así tendría que ser. Eso que se apaga en estos pueblos es algo bello y noble que ha contribuido a forjar nuestra sensibilidad. Cuando vemos levantarse el sol sobre estos pueblos sordos y mudos sentimos, siento yo, una sensación de coacción brutal. Tengo que sustituir una cultura por otra cosa, por algo que sin duda me viene de fuera. Pero, ¿debo abandonarlo así, sin contemplaciones, sin respetar esa parte de mi identidad? Pero ¿adonde voy yo con tan poco bagaje? Algo de esto tiene que conservarse en mí. La vida humana puede ser evolución, pero también continuidad. Aquí, las gentes estupendas de estos pueblos se desahogan bailando la jota de tapadillo, entre los desmoronados relieves de adobe, como fantasmas de su identidad que se dispersa, mientras en el resto de España hay un guirigay folclórico de todos lo demonios. Injusticias y tonterías de este país. Esto es más digno, más patético y menos cutre.
La alta costura castellana tiene un tono de inigualable elegancia. Entro en una iglesia de Medina de Rioseco y se esta celebrando la misa. Frente a ese impresionante retablo se siente necesidad de la música de Tomás Luis de Vitoria, pero una monja “acólita” canta unas monsergas anglicanas en español. Es una misa pueril. Los curas atrasados tienen una justificación estética de peso al añorar los solemnes latines.
Castilla se impone en esos melosos y rutilantes estofados, en la teatral y embaucadora gesticulación de esos santos. Estos es maravilloso y está demasiado presente: y detrás de todo esto hay una emoción y una idea que tampoco se van.
Hay por los soportales de Rioseco un perfume de confitería antigua. Y pronto veo una que es como una zapatería de pasteles largos y hojaldres, baja de techo, acogedora, un antro mágico donde se respira un polvillo de cándida harina. CASTILLA, te quiero. ... (ver texto completo)
Muertos de mi tierra, acompañadme en este segundo tramo de mi vida; espíritus flotantes, imbuidme de vuestras mismas ansias de perdurar; alguien tendrá que defenderos, después de haber creado tanto, después de haber imaginado un país, una literatura y un arte, todo lo discutibles que se quieran, pero tan reales. No creo que se vaya a olvidar eso tan pronto, digo yo.
Esta foto me recuerda a Trinidad Gallego, ya fallecida. Quería tanto a su Cuenca que pidió descansar aquí. A su esposo, hijos a los que inculcó in gran amor a nuestro pueblo y a sus hermanos un saludo.