Siempre que he ido a
Abezames, he visitado la
fuente, que toda la vida me había parecido un profundo
pozo, no sé por qué..., ya que no me atrevía ni a acercarme a la orilla, pero se veía negro, negro negro y parecía que cubría mucho, pero hace poco, por efecto óptico y/o
reflejo de la luz, me dí cuenta de que era poco profundo... En fin siempre se aprenden cosas nuevas.
Un saludo