En las ciudades no se suelen tirar perros vivos a un
pozo, ni meterse con los disminuidos psiquicos, ni sustraer
placas conmemorativas, ni meterse en la vida de los demás vecinos, ni meterse con los de izquierdas o derechas, ni hay tanto fracaso escolar. Por cierto, la mayoría de los accidentes mortales ocurren en las
carreteras comarcales no en las ciudades. En fin, se está muy a gusto en este
pueblo.