Dífícil que estemos de broma cuando observamos el maltrato que sufre un idioma, el castellano o español, que nos sirve para comunicarnos todos lo que por aquí vivimos sin necesidad de recurrir al inglés.
Difícil que estemos de broma mientras en españa siga habiendo más de 4.000.000 de parados.
Difícil que estemos de broma cuando los jóvenes tiene que estar pagando piso durante cuarenta o más años (los que pueden).
Difícil que estemos de broma mientras quede un solo paisano que crea que la mujer es un objeto de su pertenencia. (Y luego pasa lo que todos sabemos.)
No estamos para bromas cuando nos parece coherente y creemos que Nicolás Sarkozy hace más por la mujer que cualquier demagogo oportunista en su decisión de prohibir en lugares públicos, pú-bli-cos, el uso del "velo integral" (burka o el niqab) en la República de Francia.
Difícil que estemos de bromas cuando por el comentario anterior a cualquiera de la abundante fauna "políticamente correcta" le falte tiempo para tachar a su autor de islamófobo o reaccionario. (No tienen ni p. idea.)
Difícil que estemos de broma cuando las mujeres en los países de mayoría musulmana siguen siendo un cero patatero a la izquierda mientras por aquí tenemos a parte del personal que aun yendo de progresisto o feministo (1), sonríe mientras mira para el otro lado porque qué buena (y folklórica) es la multiculturalidad.
(1) Por favor, no confundir con la gente seria que no sé por dónde andan, pero existen.
Difícil que estemos de broma cuando somos el cachondeo de Marruecos, Somalia, Reino Unido y parte del mundo mundial.
No estamos para bromas cuando todavía hay más de 100.000 (cien mil) desaparecidos de la Guerra Civil y todavía se quiere negar a sus familiares el derecho a buscarlos y darles una digna y (o) cristiana sepultura.
Difícil que estemos de bromas mientras algunos oportunistas y granujas, so pretexto de las presuntas diferencias diferenciales, quieren convertir esto en un estado con sus feudos y señoríos o reinos de taifas para ellos mangonear a su gusto. Ya hay algo de eso, dicen.
Difícil que estemos de broma mientras no nos tomemos en serio que los embarazos y los abortos no son ninguna frivolidad para las mujeres.
Difícil que estemos de broma mientras no se preserven (para todos) valores como la sanidad, educación, trabajo, acceso a la vivienda, ayudas a la dependencia y algunos más.
Difícil que estemos para bromas cuando hay tantos dogmáticos suelto por esos mundos de Dios o de Alá que quieren imponer su dogmas a todo cristo (o cristeta)
Difícil que estemos para bromas cuando la crisis, ¿quién dijo crisis?, la pagan los de siempre, mientras los del sálvese quien pueda y marica el último (paréntesis para colocar cada cual quien considere oportuno) se van de rositas y que luego venga los papás-estado a echar una manita. Y eso que no creen en Papá Estado.
Difícil que estemos de broma cuando Águila Negra, la tiene negra, Toro Sentado, que sigue sentado, y Caballo Loco, que sigue loco, se reúnen en Copenhague para hablar, eso hablar, del cambío climático que parece que sí existe y el resto de la tribu seguimos haciendo el indio. Que aquí, pocos inocentes, oiga.