¡Que no piensen por mí:
“Yo puedo pensar por mí mismo”
— «No piensen por mí: ¡Yo puedo pensar por mí mismo!» Dios me dio una mente para que yo la usara. No necesito que otros piensen por mí. Fui creado libre, con la capacidad de escoger entre el bien y la maldad. No necesito que otros definan mi individualidad, ni mi espiritualidad. Soy el ser que Dios creó, y quiero vivir de esa manera....
fuente José M. Viera
“Yo puedo pensar por mí mismo”
— «No piensen por mí: ¡Yo puedo pensar por mí mismo!» Dios me dio una mente para que yo la usara. No necesito que otros piensen por mí. Fui creado libre, con la capacidad de escoger entre el bien y la maldad. No necesito que otros definan mi individualidad, ni mi espiritualidad. Soy el ser que Dios creó, y quiero vivir de esa manera....
fuente José M. Viera
Pensar por uno mismo puede resultar peligroso, tanto como lanzarse a aguas desconocidas y turbulentas sin flotador, con el consiguiente riesgo de ahogarte o, peor, que otros te den la ahogadilla. No es la primera vez que comento por aquí que cualquiera que dé su opinión sincera e independiente en cualquier sitio, en un modesto foro como estos, por ejemplo, opinión que puede estar equivocada, por supuesto, que compruebe cómo va a encontrar algunas reacciones descalificadoras, con el silencio cómplice ... (ver texto completo)