DESDE ATIENZA AL BURGO DE OSMA
Al principio del siglo XX, los vendedores ambulantes no tenían lugar fijo para vender su mercancía, con su acémila o mula, y un carro con toldo de lona fuerte, en algunos casos con brea u otros productos, que hacían resistencia a los fríos aguaceros y nevadas de aquella tierra soriana y de Guadalajara, donde transitando encontraban compradores de sus mercancías necesarias para subsistir, en lugares apartados, Aquel mercader o vendedor ambulante, en el mes de noviembre ... (ver texto completo)
Al principio del siglo XX, los vendedores ambulantes no tenían lugar fijo para vender su mercancía, con su acémila o mula, y un carro con toldo de lona fuerte, en algunos casos con brea u otros productos, que hacían resistencia a los fríos aguaceros y nevadas de aquella tierra soriana y de Guadalajara, donde transitando encontraban compradores de sus mercancías necesarias para subsistir, en lugares apartados, Aquel mercader o vendedor ambulante, en el mes de noviembre ... (ver texto completo)