He de reconocer que nada más leer el mensaje que hay debajo de éste, he sentido una punzada de envidia. Por ese blog que alguién que ama a su pueblo como nosotros al nuestro ha decidido abrir para compartir sueños y recuerdos. Pero la verdad es que esa sensación me ha durado muy poco. Enseguida me he dado cuenta que nosotros tenemos otras muchas cosas. Sobre todo tenemos emoción, una emoción contenida cada vez que clicamos la página de Blacos. Emoción e impaciencia por comprobar si alguien ha escrito ... (ver texto completo)