En el pueblo de mi mujer, había un basurero en donde se depositaban las basuras de todo el pueblo. Un día vino asustado el que se encargaba del asunto pues dijo ver un culebrón tremendo. Fueron con escopetas y con perros y con muchos apuros pudieron matar dos enormes serpientes cuyo cuerpo era tan gordo como una botella de vino y medían más de cuatro metros.
Un abrazo.
Un abrazo.
La tercera y a dormir.
Ha visto un hijo mío que estaba escribiendo sobre culebras y me ha dicho. ¿No sabes que José Mª (un pariente) ha visto un serpiente tremenda y con cabeza roja, en el paraje de las Vueltas? No me había enterado todavía. Según me ha explicado iba con el tractor y se le pingaba plantándole cara y él ha cogido y se ha ido escapado. Dice que por allí no vuelve más. Que vaya bicho terrible.
A esta habría que llevarle alguna vaca para que la amamantara y la aplacara. El caso ... (ver texto completo)
Ha visto un hijo mío que estaba escribiendo sobre culebras y me ha dicho. ¿No sabes que José Mª (un pariente) ha visto un serpiente tremenda y con cabeza roja, en el paraje de las Vueltas? No me había enterado todavía. Según me ha explicado iba con el tractor y se le pingaba plantándole cara y él ha cogido y se ha ido escapado. Dice que por allí no vuelve más. Que vaya bicho terrible.
A esta habría que llevarle alguna vaca para que la amamantara y la aplacara. El caso ... (ver texto completo)