MADURANDO
Sueño con el umbral del atardecer, donde la luz pierdes sus garras y no hiere, donde prevalece esa tibieza que vuelve ligera mi piel.
Son cortas las alas del tiempo, en esas horas de respiración calmada. Bajo mis pies la tierra se relaja. Y así, soñadora, me voy desmayando un poco cada día hasta morir derramada sobre mi propio lecho.
EN ESTOS AÑOS
Cae el atardecer sobre los campos centenarios, y orgulloso respiro mi propia historia junto a los aires del Duero.
Quise ser lluvia, ... (ver texto completo)
Sueño con el umbral del atardecer, donde la luz pierdes sus garras y no hiere, donde prevalece esa tibieza que vuelve ligera mi piel.
Son cortas las alas del tiempo, en esas horas de respiración calmada. Bajo mis pies la tierra se relaja. Y así, soñadora, me voy desmayando un poco cada día hasta morir derramada sobre mi propio lecho.
EN ESTOS AÑOS
Cae el atardecer sobre los campos centenarios, y orgulloso respiro mi propia historia junto a los aires del Duero.
Quise ser lluvia, ... (ver texto completo)