Así es Lola, no todo está dicho cuando quedan muchas cosas por decir. Debe ser un efecto de la primavera, que la lengua altera, y hace que algunas flores que han invernado durante los meses de frío, se despierten con los primeros rayos de sol, y se descubren a ellas mismas con mucha vitalidad y con muchas cosas que decir. Y lo mejor es decirlas todas porque sirven para alimentar la página y también como terapia de desahogo y complemento vitamínico para aguantar por lo menos hasta el santo, que es ... (ver texto completo)